"Whatever I tell you in the dark, speak in the daylight; what is whispered in your ear, proclaim from the roof." Matthew 10:27 (NIV)

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The Prophetic Lens

Hay temas muy complicados y difíciles de entender en la Biblia. El modus operandi de la Iglesia no es uno de esos temas complicados y difíciles. Dios sabe la importancia de la Iglesia en nuestras vidas y nos dejó instrucciones claras y simples. 

El libro de Hechos nos da los primeros años en la historia de la Iglesia. Antes del comienzo de la Iglesia vemos que se nos enseña sobre la promesa del bautismo del Espíritu Santo (Hechos 1:1-5). Luego nos habla de la ascensión de Cristo (Hechos 1:6-11). Seguido por la elección del sucesor de Judas, Matías, entre los apóstoles originales (Hechos 1:12-26). 

El lugar geográfico del nacimiento de la Iglesia lo fue Jerusalén, específicamente en el Monte Olivar. Olivar tiene un significado muy importante y profético, viene de la palabra griega kaléō que significa “Llamar para venir o ir a alguna parte. Es el llamado de un pastor a sus ovejas.”[1] Se reunían en un lugar conocido como el aposento alto. El lugar era espacioso ya que había 120 personas. Entre ellos estaban los apóstoles, María la madre de Cristo y los hermanos de Cristo. El líder entre ellos era al Apóstol Pedro. (Hechos 1:12-15). 

En Hechos capítulo dos vemos que estos 120 fueron bautizados en el Espíritu Santo. En la Torre de Babel Dios (Génesis 11) utiliza lenguajes para confundir y parar la obra demoniaca de la construcción de dicha torre que representa una rebelión abierta a Dios. En Hechos 2 Dios hace una señal también utilizando lenguajes, pero esta vez es lo opuesto La Torre de Babel. En Génesis se hablaba un lenguaje en común, mas Dios confunde el mundo dándole el nacimiento de diferentes lenguajes en la Torre de Babel. Mas en Hechos 2 Dios utiliza las lenguas para unificar; ya que todos los presentes, aunque hablaban diferentes lenguajes, se entendían perfectamente. Hechos 2:5-12 nos describe el milagro, 

Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? (RVR1960)

Ese día se levantó el Apóstol Pedro bajo la unción de Dios y explicó lo que estaba sucediendo. Como resultado de su sermón, a la Iglesia fueron añadidos 3,000 personas. Fue una verdadera explosión. 

La Iglesia es mundial… es internacional. En la Iglesia no debe haber ningún espacio para el racismo. En el Viejo Testamento la Bendición fluía a través de Israel (Genesis 12). En el Nuevo Testamento, esa Bendición fluye a través de la Iglesia (Mateo 28:16-20). En un momento dado los apóstoles originales creían que dicha bendición era solo para los judíos. Luego, al abrirse sus ojos, el Apóstol Pablo seria asignado como el apóstol de los gentiles. 

No debe ser sorpresa que Satanás viene atacando la Iglesia desde el principio y, lamentablemente se ha metido con nuestro modus operandi afectando así quien somos y como debemos funcionar. Mas en este artículo explicaremos, bíblicamente, que la forma de operación de la Iglesia es sencilla. La Iglesia tiene cuatro devociones y cuatro dinámicas de participación. 

Las Cuatro Devociones de la Iglesia

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Hechos 2:42 (RVR1960)

  1. Devoción a la Doctrina de los Apóstoles Originales.
  2. Devoción a la Comunión los Unos con los Otros.
  3. Devoción al Partimiento del Pan Juntos.
  4. Devoción al Orar Juntos. 

Fíjense la sencilles de la Iglesia al reunirse; no tiene nada de complicado. A estas devociones le añadimos:

Las Cuatro Dinámicas de la Participación en la Iglesia

Aquí el Apóstol Pablo no abre las puertas de las salas de la Iglesia primitiva; de como verdaderamente se veía la Iglesia del primer siglo… de como verdaderamente debe ser de acuerdo con las Escrituras. 

…Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación. Primera de Corintios 14:26 (RVR1960)

Lo que resalta en este verso es que la Iglesia no es un servicio como los que se llevan a cabo hoy en donde el Líder de Alabanza y el Pastor son el centro del espectáculo. La palabra clave de la Iglesia primitiva es “Participación.” Esta participación se divide en cuatro dinámicas:

  1. Salmos: No hay un Líder de alabanza; había participación en la música a través del canto y de los instrumentos.
  2. Doctrina: Aquí estamos hablando de enseñar. Estos son los estudios bíblicos, pero la connotación es diferente. Aquí los estudios bíblicos se ven más bien como instrucciones de vida. La doctrina nos enseña a cómo vivir de acuerdo con las formas de Dios. 
  3. Revelación: Aquí tiene una connotación profética; una palabra para el momento, una revelación especial de la palabra; un descubrimiento. Aquí es Dios revelando.
  4. El fluir de los Dones del Espíritu: Cuando hablamos de hablar en lenguas, de interpretaciones, etc. estamos viendo el fluir de los dones del Espíritu en la congregación de los santos.

La Iglesia son relaciones reales; no hay límite de tiempo, ni espacio, ni estilos, ni vestimentas en particular. La Iglesia es una familia en la cual sus miembros tienen pasión por llevar a cabo la voluntad de Dios en todos los aspectos de sus vidas. En Marcos 3:31-35 vemos lo siguiente:

Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. 32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. 33 Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. 35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. (RVR1960)

Se le avisa a Jesús que su madre y sus hermanos procuraban por él; ellos se quedaron afuera. Esto nos dice que todavía no eran creyentes. Jesús entonces señala a las personas que están con el cómo su verdadera familia.  En el verso treinta cinco Cristo define lo que es la familia de Dios “…todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.” 

La Iglesia no es una familia en el sentido normal de una familia. Podemos ser parte de una familia y estar completamente desconectados con las creencias de dicha familia. En la Iglesia no es así; nos une nuestro amor por Dios y como lo amamos; tenemos pasión por hace su voluntad, aunque algunas veces fallamos en el proceso. Juan 14:15 nos dice, “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” (RVR1960)

El cristiano peca, pero no puede ser inicuo. Primera de Juan 3:9 nos dice, “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.” (RVR1960) La práctica del pecado es la iniquidad; es la celebración de lo malo. El cristiano no es inicuo; pero como no somos perfectos y como batallamos con la carne sí pecamos. Juan nos dice esto cuando nos dice: “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.” I Juan 1:10 (RVR1960)

Quiero establecer que la Iglesia no es un club de perfectos; si fuera así nadie entraría. Tenemos que recordar que somos justificados a través de Cristo (Romanos 5:1) Esta realidad de nuestra justificación tampoco quita nuestra responsabilidad de confesar nuestros pecados los unos a los otros. Santiago 5:16 nos dice, “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados…” Dios ha creado un sistema en donde nuestra sanación está conectada a nuestra confesión de pecados. Dicha confesión requiere que seamos una verdadera familia en donde el amor los unos por los otros nos sean comprometido, pero en donde el pecado no sea ignorado.

Veo una Iglesia completamente diferente para cuando Cristo nos lleve en el rapto. Veo grupos de personas compartiendo sus vidas como lo hace el mundo con sus familia y amigo; pero la diferencia es que al centro de nuestra familia no está la embriaguez, la fornicación, la vulgaridad, etc. En nuestras familias Cristo está en el centro y, nuestro deseo genuino, es hacer su voluntad. Por eso adaptaremos las cuatro devociones y las cuatro dinámicas de participación. Entonces; de esta forma; la Iglesia es diferente, nunca aburrida, nunca con ritos inventados por hombres, etc. 

Estas devociones y dinámicas pueden ser adaptadas no tan solo a una casa, o edificio, mas también a un club de natación, club de ciclistas, motociclistas, golf, etc. Esto es una iglesia sin límites, una iglesia real, una familia, una tribu y una cultural peculiar en donde, no importa de donde seas, de que país, o clase social, estamos sometidos todos a la Palabra de Dios; estamos pendientes todos a Sus instrucciones y, a vivirlas.

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18:20 (RVR1960)


[1] Spiros Zodhiates, The Complete Word Study Dictionary: New Testament (Chattanooga, TN: AMG Publishers, 2000).

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